El llamado: Mi vocación

La autora es apasionada de la Comunicación estratégica, la Mercadotecnia social, las RRPP, el emprendimiento social, la Filantropía, y el Voluntariado para causas sociales.

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Recuerdas cuando de niñ@ te preguntaban: ¿Qué quieres ser de grande?

¡Uy, qué pregunta! ¿Qué quiere ser un niño? ¡Pues eso, SER NIÑO!

¿Por qué un niñ@ tendría que pensar en ser otra cosa? ¿Por qué tendría que pensar en el futuro si tiene el presente? ¡Esos adultos y sus preguntas!, ¿Será que en la pregunta buscan su propia existencia?¿ Será que ya ha pasado mucho tiempo y ellos  olvidaron lo que querían?

Reflexión fuerte y de golpe a tu realidad ¿No? Y es que ¿A qué venimos a este mundo?, ¿Tú lo sabes?, ¿Te lo has preguntado? Y mejor aún ¿Has encontrado la respuesta?, ¿Haces lo que te apasiona? O como digo yo: ¿Te mueve las tripas?

Si en este momento estás haciendo lo que te apasiona, lo que siempre quisiste y lo  mejor, ¡Te pagan! Debo decirte que eres parte de un minúsculo grupo de seres que lo tienen claro y que tan solo por vivirlo, ya están contribuyendo a hacer un mundo mejor, con personas felices, plenas y que además aportan a otros. ¿No me crees?, ¡Yo, te lo garantizo!

Conocer tu vocación, vivirla y ser congruente con ella, permite que el flujo del universo te conduzca a logros y éxitos. Cuando sencillamente eres lo que eres, todo fluye y lo sabes porque estás viviendo tu llamado.

Si aún no lo vives, no lo tienes claro y te gustaría descubrirlo, no te preocupes porque todo es perfecto, quizá solo hace falta que guardes silencio y escuches tu voz interior y no, no esperes que sea un momento mágico en el que ves luces de colores y sientes un viento suave que acaricia tu rostro y de pronto ahí está la claridad y descubre tu vocación.

La vocación es algo que siempre conoces y que va contigo a donde vayas, es una vocecita que te lo dice claramente, ¡Siempre!, pero que preferimos no escuchar porque estamos muy ocupados en otras cosas como trabajar sin medida en un lugar que no nos agrada ni nos aporta nada a nuestro desarrollo, porque hay que comer o vivir o mantener a la familia o por equis o ye pretexto y en ese correr, en esa evasión, se nos va la vida entera.

Yo te invito a que hagas una pausa, regálate momentos de quietud, genérate un espacio de autoconfianza y escúchate, permítele a tu voz interior hablar y permítete escuchar desde el SER. No temas, recibe la respuesta desde donde llegue, en ocasiones en las situaciones más increíbles o con las personas que jamás imaginaste. Mantente atento, observa y guarda silencio. Tú sabrás  identificar el momento en que encontraste tu vocación, te lo puedo asegurar. En cuanto eso suceda, toma el siguiente paso, recíbelo con amor y confía con todo tu SER en que ese es el camino que has de seguir, sin importar lo más extraño, radical o loco que sea, si mueve tus tripas y te llena de emoción, esa es la señal para reconocerlo.

Yo así lo viví, alguien me preguntó una vez ¿Cómo te ves en 10 años? Sin pensarlo, la respuesta salió: Compartir y conectar personas, ese es mi mensaje, estar frente a miles de personas y compartir mi experiencia para que con ella también puedan sanar. Eso fue hace como 14 años y sigue presente en mi vida. Hoy me dedico a eso y lo resumo en mi llamado: Soy un espíritu pleno y amoroso con la misión de facilitar conexiones para el desarrollo humano.

Y tú, ¿Estás listo para descubrir y vivir tu vocación?

Si ya la encontraste, comenta ¿Cuál fue tu experiencia?

#YoSoy #MiVocacion #Servir #Compartir #LuciaHernandez


⚡Si lo puedes creer, lo puedes crear. Te garantizo que si sigues al pie de la letra las recomendaciones, pronto comenzarás a vivir tus sueños.

⚡Me encantaría conocer cuál es tu sueño más grande y qué tan cerca estás de lograrlo. 🗣️Comparte conmigo en este post ⬇️ Leo con gusto tu comentario.

 

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